Saltar al contenido Saltar al menú de navegación

Lilli cambia de parvulario

«Lilli, ¿bajas? El desayuno está listo», pregunta su madre desde la escalera. Lilli traga, siente un nudo en la garganta y no tiene nada de hambre, porque hoy es su primer día en el nuevo parvulario. Su hermano mayor, Steven, también irá a un nuevo colegio pero aún queda una semana hasta que empiecen las clases. «¡Qué suerte tiene!» piensa Lilli mientras baja a la cocina.

Mamá y Steven están sentados en la cocina. El sol entra a través de la ventana y el hermano mayor de Lilli devora sus cereales en un tazón. «No tengo hambre», dice Lilli dejándose caer en la silla. «¿Cómo que no? ¡Eso es imposible!», responde Steven, «¿cómo puedes no tener hambre?».

«Pero cariño, ya hablamos ayer sobre la nueva escuela», dice mamá. «Yo te llevo y me quedo allí mientras te familiarizas con todo y conoces al resto de los niños. Come un poco de muesli y luego nos vamos».

Cuando llegan al parvulario, Lilli aún tiene un poco de miedo, pero su educadora, Nina, parece bastante simpática. Nina le indica cuál es su perchero en el guardarropa y la conduce junto a mamá a la sala de grupo. «Bueno, Lilli, yo te lo enseño todo y te presento a los demás niños. Mira, esta es Imke, tiene cinco años y se encargará de ayudarte un poco al principio». Lilli mira a un chica delante de ella que le sonríe amablemente. «Hola Lilli, ¡mira tenemos casi el mismo color de pelo!», dice Imke mientras enseña uno de sus largos mechones rojos. «¡Es verdad!» contesta Lilli mientras respira aliviada. Imke le cae bien.

Mamá y Nina se encuentran aún hablando en la puerta, pero Imke la lleva a ella hasta la sala de grupo.
«Estamos jugando a los veterinarios», explica Imke. «Mira, estas son Milla y Elisa; si quieres, puedes jugar con nosotras».

«¿Eres la nueva?», pregunta Milla, la del cabello rubio. «Sí», reponde Lilli, «me llamo Lilli y me mudé hace una semana porque mi papá tiene un nuevo trabajo».

«¿Te gustan los animales?», le pregunta Elisa, que sostiene un tigre de peluche entre sus brazos. «Lo que más me gustan son los felinos. Yo soy la ayudante del veterinario y sostengo a todos los gatos».
«A mi me gustan los animales pequeños: los conejos, los erizos y las ardillas», explica Lilli.
«¿En serio, te gustan los conejos?, ¡a mi también!» exclama Imke. «Me han regalado dos conejos de verdad por mi cumpleaños, se llaman Maño y Bumsi».

En ese momento, Nina llama su atención con palmadas. «Niños, silencio, os voy a decir algo», dice en voz alta. «Acercáos todos con una silla y haced un círculo; quiero presentaros a Lilli, nuestro nuevo miembro del grupo de las estrellas».

Los niños cogen una silla y se sientan en círculo en torno a Nina. Lilli se sienta entre mamá e Imke. Primero, Lilli cuenta algo sobre ella misma y la mudanza en la nueva casa. Le cuesta un poco... pero mamá le ayuda y entre las dos todo va mucho mejor. A continuación, cantan todos juntos una canción y, para terminar, Nina les lee un cuento. Durante todo este rato, mamá ha permanecido sentada a su lado y, poco a poco, Lilli ha ido sintiéndose mejor.

Tras el recreo, salen al jardín. Imke le enseña el tobogán, el columpio y la casita de juegos.
«¡Ahora estamos nosotros aquí! Esta es nuestra jefatura», dice un chico con un gorro rojo.
«Ese es Matze, siempre está jugando a los policías», explica Imke. «A veces es un poco salvaje, pero también puede ser muy simpático».

Detrás de Matze hay una niña con un peto rojo de lunares blancos: «No podéis jugar, ya tenemos la banda llena», dice Felicitas.
«No pasa nada», responde Imke que continúa andando con Lilli, «de todas formas, queríamos ir a ver las flores y las verduras».

En un extremo del jardín hay un par de jardineras. «Mira Lilli, esta es Mali, la has visto antes en el círculo de sillas», dice Imke señalando a una chica que riega los calabacines junto con Sara, otra educadora.

«¿Podemos regar con vosotras?»
«Claro, ningún problema» responde Sara, al tiempo que les da una pequeña regadera.
«Allí hemos plantado girasoles», cuenta Mali «y allí crecen rábanos y zanahorias».
Lilli está impresionada: en su antiguo parvulario no tenían jardineras con verduras; pero le encanta, porque a ella le gusta la jardinería.

Cuando terminan de regar las plantas, las chicas se van con Sara hacia la casa. «¿Te gusta nuestra escuela?» pregunta la educadora. «¡Muchísimo!», responde Lilli mientras se dirige a su mamá, que se ha sentado en un banco junto al cajón de arena.
«Mañana puedo quedarme aquí sola», le dice Lilli. «Ya tengo a Imke, que me ayuda un poco, y los demás niños también me caen bien».

La mamá de Lilli sonríe aliviada: «Me alegra oír eso, tesoro, ¿nos vamos a casa ya?» Lilli asiente con la cabeza y así, concluye su primer día en el nuevo parvulario. Ya tiene ganas de que llegue mañana para estar con sus nuevas amigas.

¡Bienvenidos a nuestro emocionante mundo!
Temas
Las aventuras de los Little Friends
Actividades
Videos
Información para los padres
Información