Una gran diversión de compras para pequeños comerciantes

biofino-stoffleckereien-magazin-haba-1.jpg

Con un tenderete y una cocina de juguete se aprenden, jugando, las cosas de todos los días

A los niños les encanta jugar con la comida. Pues que lo hagan también con las exquisiteces textiles y de madera de HABA, ya que ofrecen todo lo que se requiere para los imaginativos juegos de rol: comidas preparadas o alimentos básicos como frutas y verduras, comidas sabrosas y dulces... en fin, todo lo que a uno le puede apetecer.

Aprender, jugando, con la tienda de juguete

La cocina de juguete, el tenderete, los juegos en torno al restaurante o a la cafetería... Con estas exquisiteces textiles y de madera, los niños pueden experimentar el mundo de los mayores e imitarlo. Esto no sólo divierte sino que entrena también las habilidades sociales y comunicativas. Y es que las compras son un componente sustancial de nuestra vida y están relacionadas con la planificación, las conversaciones, la negociación y la argumentación. También en los diálogos del juego con otros clientes y con los vendedores de los tenderetes, los niños se expresan lingüísticamente y argumentan dependiendo del papel que asumen. ¿Qué producto está en qué lugar? ¿Cómo puede cocinarse? ¿Cuánto necesitamos?

En la vida familiar, los niños desean participar también en las compras y en la preparación de las comidas: mientras papá está al lado de la barbacoa, la prole puede dar de comer a todos los animalitos de peluche con alimentos a la parrilla fabricados con materiales textiles o abastecer de pan y de panecillos el tenderete propio mientras mamá pone en el desayuno en la mesa. ¿Qué tal un helado textil de postre? Probablemente, nuestros golosillos preferirán tomar un helado de verdad, pero sólo en una de las cortas pausas en el juego.
 

biofino-schnitzel-magazin-haba-1.jpg

Diversas variantes del juego para una diversión más duradera

Gracias a los juegos de rol, los niños van conociendo nuestro mundo desde diferentes perspectivas. Y es que para poder interpretar el papel de otro, hay que ensanchar primero el horizonte propio. Precisamente al jugar con la tienda de juguete existen muchas opciones para poner en práctica el juego de los roles sociales. Los niños pueden aparecer en escena como vendedores y ofrecer y vender su variado surtido a los diferentes miembros de la familia. ¡En la presentación de los productos, en el diálogo sobre los precios, en la negociación sobre la calidad y la cantidad no hay límites a la creatividad!

Pero los niños pueden imbuirse también en el papel de compradores en diferentes situaciones: ¿Qué cosas figuran en la lista de la compra de hoy? ¿Qué platos querrá la familia para cocinar? ¿Pondrán tal vez otros productos en la cesta de la compra que el vendedor les haya elogiado? Los alimentos frescos hay que pesarlos primero para calcular el precio. La mantequilla, la harina, el azúcar y los huevos se emplean para hacer una masa dulce, sí, pero ¿qué más se necesita para hacer un pastel delicioso?

A los pequeños comerciantes les divierte enormemente integrar en el juego a sus muñecas. Los clientes pueden llevarse a sus propias muñecas a hacer las compras como si fueran sus hijas o pueden integrarlas en el juego como si fueran otras personas que compran. Una idea especialmente divertida: los niños y los adultos pueden elegir los disfraces que se correspondan con sus papeles en el juego.
 

Divercompras garantizadas

Con nuestro tenderete Divercompras de HABA, los pequeños comerciantes están a sus anchas en su elemento. La sección integrada de productos frescos es ideal para presentar los productos igual que en una tienda de verdad. La red para el reciclaje, la caja registradora con escáner o el compartimento de caja para guardar las monedas, un lápiz y un bloc de notas, procuran una experiencia muy realista en el juego y están fabricados con materiales textiles. Como complemento al dinero de juguete de HABA y a la balanza para la tienda de juguete de HABA, jugar con el tenderete Divercompras entrena de manera precisa las habilidades cognitivas y de la motricidad fina. Su punto fuerte y especial: esta tienda de juguete se transforma en un pispás en una heladería; para ello sólo hay que girar el letrero de la tienda impreso por ambas caras.

biofino-kuchen-magazin-haba-1.jpg

Un diseño convincente y materiales agradables

Las diferentes exquisiteces de HABA entusiasman por su diseño y por su calidad. Los productos de la serie Biofino están fabricados primorosamente con muchos detalles realistas. Sus refinados efectos, como por ejemplo el corte de la hogaza de pan o el vertido de la leche desde la botella, hacen aún más real el juego con la tienda de juguete o con la cocina para muñecas. Muchos alimentos están hechos con materiales textiles agradables al tacto y que animan a palpar. Dominan los blandos tejidos aterciopelados; algunas pequeñeces están hechas con algodón o fieltro. Muchos adornos están bordados o se componen de abalorios cosidos.
 

Pero también se trabaja con un material natural como es la madera en los productos más diversos que encuentran su lugar en la tienda de juguete. No en vano se conoce en todo el mundo a la casa HABA desde hace muchos años por sus juguetes de alta calidad, confeccionados con madera. Para las apetitosas manzanas, para la barra de pan crujiente, para las jugosas peras y muchas otras cosas más empleamos una madera de haya sólida para que los niños tengan muchísima diversión en el juego con esos sabrosos alimentos.

Un valor en el juego que permanece invariable en el tiempo

Estos productos convencen también por su valor en el juego que se mantiene invariable en el tiempo. Son interesantes durante muchos años y pueden instalarse una y otra vez en situaciones nuevas de juego. De ahí que entusiasmen no sólo a todos los niños a partir de los 3 años, sino que también los mayores sacan una y otra vez esos alimentos y esas otras mercancías de la caja para inventarse nuevas escenas. Estas exquisiteces pueden combinarse con cualquier tienda de juguete, puesto de mercado y minitienda, lo cual aumenta la diversión en el juego ya que los niños pueden imaginarse juegos de rol siempre nuevos.

Precisamente los productos de restaurante son manejables y su escaso peso facilita su transporte a los niños. Así pues, las comidas pueden servirse con toda facilidad sin que exista obstáculo alguno en la diversión casi ilimitada de los juegos de rol. ¡Vamos! ¡A inaugurar ahora mismo y con toda rapidez una tienda de juguete, una cafetería o un restaurante!