La cuenta atrás de HABA para un buen comienzo escolar

El primer día como alumno es algo muy especial: los ojos de los niños brillan, las mochilas resaltan con llamativos colores y los padres observan enorgullecidos lo mayores que se han hecho sus pequeños que, equipados con su cucurucho escolar, van entrando en clase. Parece que fue ayer cuando eran bebés, y, de repente, se marchan con sus voluminosas mochilas a descubrir el mundo. Para que la magia del primer día no desaparezca y el colegio resulte divertido, HABA le invita a participar en la cuenta atrás: le guiamos paso a paso y le enseñamos qué preparativos debe llevar a cabo en qué momento.

Con 6 a 12 meses de antelación: preparación preescolar

Son muchas las guarderías que ya ofrecen a sus párvulos una especie de curso preparatorio escolar. Pregunte a las educadoras e infórmese de las actividades que se ofrecen. De esta forma, tendrá tiempo suficiente para intensificar la preparación en casa a través de juegos educativos, cuadernos para colorear, libros preescolares o actividades de iniciación. Algo que siempre resulta positivo son las actividades al aire libre y los ejercicios con el ocho acostado. El ocho acostado combina movimientos circulares y entrelazados, activando la conexión entre los dos hemisferios cerebrales; una buena base para fomentar la comprensión lectora y la escritura. No obstante y ante todo, tómese tiempo y juegue a menudo con su hijo para entrenar la constancia y la concentración, así como para estimular su fantasía.

Con 2 a 6 meses de antelación: bien equipado para el colegio

El colegio resulta mucho más divertido cuando se lleva el equipamiento adecuado. Implique a su hijo en la elección de la mochila, de la bolsa de deporte, la cantimplora y la fiambrera. Si le encantan las historias sobre navegantes, su hijo preferirá una mochila con un barco pirata. Por el contrario, si está ligado a la naturaleza, probablemente elija una mochila y utensilios con motivos de plantas y animales. Lo importante es que el niño se sienta cómodo con los materiales que utiliza para el colegio. El contenido de la mochila viene predeterminado en la mayoría de las ocasiones por el colegio: los cuadernos, los lápices, los pinceles, la caja de pinturas, los lápices de cera, la pasta para modelar y mucho más… La variedad es enorme. Los maestros estarán por tanto a su disposición para recomendarle el material que necesita en sus clases. Pregúnteles tranquilamente.

Con 2 a 4 semanas de antelación: ¿Qué cucurucho escolar? Y, ¿con qué se puede llenar?

¿Qué sería del primer día de colegio sin cucurucho? Henchidos de orgullo entran en clase los nuevos alumnos portando sus cucuruchos, sin apenas poder esperar a descubrir por fin qué se esconde en su interior. Los cucuruchos escolares pueden comprarse o hacerse en casa. Si lo prepara usted mismo -preferiblemente junto a su hijo, así aumentará su ilusión por empezar el cole- disminuyen las probabilidades de que otro chico aparezca en clase con el mismo cucurucho. Una vez se ha llegado al primer día y acaba la larga espera para poder abrir las sorpresas, la ilusión del niño se vuelve inmensa. Hacen aparición los pequeños y bonitos regalos que, hasta ahora, habían permanecido escondidos. He aquí un par de consejos para el primer día de escuela : vajillas para niños como la fiambrera para el bocadillo o la cantimplora, muñecos de peluche o amuletos para colgar, gomillas para el pelo o pasadores, combas, libros de adivinanzas o cuadernos para colorear, un juego de cartas o un CD, libros para principiantes y, por supuesto, dulces y golosinas o galletas con forma de letras para endulzar el primer día de colegio.

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Con 1 a 2 semanas de antelación: conocer el camino al cole

Antes del primer día de clase se recomienda recorrer junto al niño el camino al colegio o hacer la ruta del autobús. ¿Dónde hay posibles peligros por los que se deba prestar atención? Repase con su hijo las normas más importantes de circulación. El camino se hace especialmente entretenido cuando se recorre junto con otros niños; pregunte a los padres del vecindario si los niños pueden ir juntos a la escuela, lo cual les proporcionará más seguridad y erradicará el miedo a ir al colegio gracias a las charlas y las vivencias conjuntas. Si su hijo tiene que hacer el camino solo, existen cursos para aprender a tratar con desconocidos y mostrarse seguro de sí mismo. De igual modo, si equipa a su hijo con ropa visible en la oscuridad, pone reflectores en su mochila y, en otoño e invierno, le anima a utilizar un chaleco reflectante, los demás usuarios de la vía pública lo verán bien y no habrá peligro.

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Llegar a la rutina escolar: el bocadillo para el recreo

Cuando al propio peso de la mochila, el cual corresponde a algo más de 1 kg, le sumamos el material y los libros, resulta evidente que los padres deben elegir con habilidad la fiambrera para el bocadillo y la cantimplora. En cuanto a la cantimplora, elija preferiblemente modelos de pequeño tamaño que su hijo pueda rellenar en el colegio. De igual modo, la fiambrera no debe pesar demasiado y, sobre todo, debe llenarse con alimentos sanos y saciantes. Si su hijo no tiene mucho apetito por la mañana, es incluso más importante preparar un bocadillo nutritivo para el recreo, de pan integral, queso o embutido, acompañado de fruta fresca y hortalizas, preferiblemente cortadas en trocitos.

1 año después: reencuentro en la papelería

Para los preescolares, el primer día de colegio parece no llegar nunca. Sin embargo, un año después la cosa pinta diferente cuando, el primer día, se produce el reencuentro con el resto de padres en las papelerías abarrotadas y se inaugura la caza de los cuadernos con el pautado idóneo. Cuidado con coger un sobre del color equivocado, pues al día siguiente hay que correr de nuevo a descambiarlo. Aun así, no se deje amedrentar por el ajetreo de la primera semana y la rutina escolar: el colegio fomenta día a día la inteligencia y la independencia de su hijo. Las excursiones a clase en grupo y los nuevos amigos enriquecen su vida cotidiana y harán en un santiamén del entonces indefenso párvulo preescolar todo un adolescente lleno de juventud y seguridad en sí mismo.