Descubrir la naturaleza cuidando el jardín con los niños

Cuando llega la primavera y empiezan a abrirse al sol los capullos de las primeras flores, significa que la naturaleza se despierta de su largo sueño de invierno. Pero no solo las flores; los niños también parece que se llenan de energía según aumenta la temperatura. Por fin pueden volver a jugar al aire libre cuando les apetezca. Ha llegado el momento de preparar en familia el jardín o el balcón: es muy relajante y entretenido sembrar plantas o flores, segar el césped y plantar frutas y verduras. Es una excelente distracción de la rutina y las prisas diarias. Descubra con nosotros lo divertido que es trabajar en el jardín con los niños y la infinidad de bonitas experiencias que tendrán, a la vez que aprenden cosas sobre la naturaleza.

t-824-haba-spielzeug-die-wunder-der-natur-hautnah-erleben.jpg

Vivir de cerca las maravillas de la naturaleza

A los niños les fascina vivir y experimentar de cerca la naturaleza. ¿Qué animales viven en la hierba o en un arriate de flores? ¿A qué distancia puede saltar un saltamontes y cómo se convierte una oruga en una mariposa de brillantes colores? ¿Cómo se convierte una diminuta semilla en una maravillosa flor abierta o en una calabaza amarilla? ¿Cómo es posible que una pequeña planta se convierta en una impresionante tomatera que da unos deliciosos frutos? Para los más pequeños, todo esto son verdaderas maravillas de la naturaleza y les entusiasman. Así que coged todo lo necesario para una expedición en la huerta con un vaso con lupa, una pequeña pala y un cubo para recoger los tesoros que encontréis.

A la vez que ayudan en el jardín, los niños aprenderán un sinfín de cosas acerca de la naturaleza, las estaciones del año y los ecosistemas. Por ejemplo que sin abejas no hay manzanas o que sin compost no crecen bien los rabanillos. Precisamente las abejas son muy importantes para el crecimiento de numerosas plantas. Si quiere saber más sobre estos laboriosos insectos o conocer cómo es la vida de una pequeña abeja lea nuestro artículo Datos interesantes sobre las abejas y la historia de La abeja Adela en dificultades.

Cuando los niños sean lo suficientemente mayores para tener su propio huerto, podrán responsabilizarse de sus propias plantas y aprender que son seres vivos que crecen y florecen, pero que también se pueden marchitar y morir. Estas experiencias son particularmente fascinantes para los niños que crecen sin jardín. Así aprenden que las frutas y verduras no crecen en el supermercado.

t-824-haba-spielzeug-gaertnern-spricht-alle-sinne-an.jpg

La jardinería despierta todos los sentidos

La vista, el olfato, el oído, el tacto y el gusto; la jardinería emplea todos los sentidos. Muchas flores tienen brillantes colores y las hojas de los árboles y arbustos destacan por sus diferentes tonos de verde. Con ayuda de las fotos en color de las bolsitas de semillas, los niños pueden escoger las flores en sus colores favoritos y se alegrarán de verlas florecer. En el jardín o en el balcón hay tantas cosas diferentes que tocar y sentir: p.e. la hierba o las baldosas de piedra bajo los pies, la corteza o las hojas en la mano.

¡Y qué olores tan diferentes tienen las flores! A los niños también les encanta oler la hierba recién segada. Les divierte recoger la hierba cortada o construir pequeños nidos con ella. Incluso el montón de compost, que no suele oler tan bien, forma parte del jardín. Además, en un jardín se oye por todas partes el zumbido de los insectos. Por ejemplo en verano, cuando los abejorros y las abejas visitan las flores. O de noche, cuando se aprecia el sonido de los grillos o durante todo el día, cuando los pájaros cantan. En su propio jardín, los niños pueden aprender a escuchar atentamente cómo palpita la naturaleza.

Pero esto no es lo mejor: ¡no hay nada más dulce que una fresa madura recién recogida! Las cerezas, los pepinos o los tomates también son deliciosos. En el jardín o en el balcón se pueden cultivar muchos tipos diferentes de frutas, verduras o hierbas aromáticas. A los pequeños les encanta probar todo lo que cultivan en "su" jardín. No hay nada como preparar espaguetis con salsa de tomate hecha con frutos del jardín. Los pequeños jardineros estarán muy orgullosos de la cosecha de su propio trabajo. Pero... ¡atención! Pero no todo lo que crece en el jardín se puede comer. Algunas plantas son tóxicas y esto es una lección muy importante que aprenden los niños cuando trabajan en el jardín.

Y cuando a los pequeños jardineros les apetezca jugar dentro, con nuestros dos juegos de jardinería Mis primeros juegos – El huertito o Mis primeros juegos – La abeja Adela podrán divertirse y aprender.