Con HABA, sosegadamente hacia la rutina escolar

Con la vuelta al cole comienza un período agitado y lleno de acontecimientos para toda la familia. Pasan muchas cosas emocionantes: el despertador suena un poco antes, hay deberes que hacer por las tardes y nuevos amigos que vienen a casa; esto es un alboroto considerable para todos. No obstante, con un par de pequeños trucos y consejos podrá mantener la calma en medio de la selva con los nuevos horarios, los deberes y demás quehaceres, y podrá proyectar su nueva rutina escolar y la de su hijo con más tranquilidad.

Empezar el día descansados

No ayuda Dios a quien madruga sino a quien se levanta descansado. En especial los niños en edad escolar necesitan más horas de sueño para poder mantener el ritmo en el colegio. Aunque resulta evidente, se olvida a menudo que el que atiende y se concentra en clase lo tiene más fácil con los deberes para casa. Anime a su hijo a prestar atención en clase y a participar activamente. Por supuesto, la concentración se consigue únicamente cuando se está descansado. ¿Es su hijo un pequeño búho nocturno? Llevar a cabo actividades repetidas como jugar juntos, leerles en voz alta o contarles un cuento cada noche, ayuda a dejar atrás el día poco a poco y facilita el irse a la cama.

Aprender sistemáticamente

La mayoría de los niños perciben los deberes como algo aburrido, digno de bostezo y por ello, dan largas al asunto. «No tengo deberes» o «ya he hecho todos los deberes» son las respuestas que reciben los padres a menudo, aunque en ocasiones se hayan hecho a medias o a toda prisa. Aprender resulta más fácil y ameno cuando los niños realizan sus deberes de forma sistemática: cuanta más rutina, mejor. A este efecto, piense cuál es el momento que mejor se adecúa a su hijo para realizar sus tareas. ¿Necesita primero una pequeña siesta?, ¿quiere el niño jugar o desfogar antes de sentarse a hacer los deberes? Cada niño es un mundo y tener flexibilidad a la hora de hacer las tareas facilita la rutina diaria.

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Gestionar el tiempo y fomentar la independencia

La rutina se organiza mejor cuando se proyecta la agenda del día. Una buena idea es la de hacer una especie de horario diario o semanal junto con su hijo, ¿cuándo hay que hacer los deberes?, ¿cuándo es tiempo libre?, ¿cuánto tiempo precisa cada actividad? Para las actividades o las clases periódicas de por la tarde debe haber un lugar también durante el fin de semana. Con el fin de hacer más divertida la organización del tiempo, hemos diseñado dos horarios disponibles para descargar: el horario Monstruíto y el horario Vicki & Pirli. De esta forma, el niño asume con el tiempo qué debe realizarse en cada momento y usted se ahorra discusiones innecesarias. Por otro lado, los padres se descargan de responsabilidad cuando los niños preparan sus mochilas por sí solos. Seguramente esto no ocurra desde el primer día y la primera clase, pero con el transcurso de las semanas aumentará la rutina y la responsabilidad sobre el material escolar. Ayúdele al principio y dele consejos que pueda ir aplicando con el tiempo. A esto se suma un escritorio ordenado en el que se pueda estudiar concentrado y sin distracciones.

Descargas

El horario Monstruíto
El horario Vicki & Pirli
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Elogios y recompensas

Independientemente de su edad, elogiar a un niño es algo tremendamente positivo que le reconfortará el alma. ¿Ha realizado una tarea especialmente rápido o bien, o ha sacado una buena nota? Entonces se merece un halago y una pequeña recompensa. Buenas ideas son, por ejemplo, hacerles una rica merienda, su postre preferido, hacer un picnic con la familia o ver una película acompañada de palomitas por la tarde. No debe ser algo grande, basta con un pequeño detalle que fortalecerá su confianza en sí mismo y le servirá de estímulo. De esta forma, la siguiente tarea es pan comido para él.

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Dar rienda suelta

Música, natación, fútbol, atletismo, equitación... Exigir a un niño es algo bueno y bonito. No obstante, el tiempo libre es igualmente imprescindible; tiempo libre en el que pueda decidir por sí mismo qué le apetece hacer: pintar, hacer manualidades, montar en bici o simplemente soñar despierto. ¡Es importante tener libertad! Voces expertas opinan que los niños necesitan aburrirse para poder ser creativos, esto es, el aburrimiento es algo positivo y no negativo, puesto que en los momentos de tranquilidad pueden dejar volar su fantasía libremente y desarrollar sus propias ideas.

Aprender en el día a día

El aprendizaje no sólo ocurre en la mesa de estudio. También se produce en la rutina familiar, por ejemplo, al cocinar, pesando los ingredientes o calculando las cantidades. Aproveche una tarde de lluvia para hacer magdalenas, galletas o un pastel, para lo que HABA pone a su disposición una gran variedad de divertidos utensilios de la serie Family Food Stars. Asimismo, hacer la compra es otra magnífica oportunidad para practicar el cálculo. La constancia y la concentración, capacidades importantes a la hora del estudio, también pueden entrenarse mediante juegos. Por este motivo, juegue con su hijo tanto como le sea posible, no importa si con puzzles, juegos de cartas o juegos para niños.