Una visita al médico sin complicaciones

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Ya sea por enfermedad o por revisión preventiva, la visita al médico puede convertirse en todo un acontecimiento para su hijo – y no necesariamente agradable. En función de la edad, la personalidad y la experiencia personal, las visitas al médico implican algo distinto para cada familia. Especialmente los pacientes más pequeños, que aún no tienen mucha experiencia, reaccionan con reservas, al igual que aquellos niños más sensibles y tímidos. Con el fin de ganarse la confianza de los niños, resulta de gran ayuda sobre todo que el médico se dirija a ellos con consideración. Asimismo, para que los niños se enfrenten a la nueva situación con seguridad en sí mismos y desde el principio, se les podrá preparar con cautela en casa antes de que tenga lugar la visita al médico. Jugando con mamá y papá, se les podrá mentalizar para la próxima cita con el pediatra haciendo que ellos mismos asuman el papel de doctor o doctora. Esto les resultará divertido y ayudará a los pequeños pacientes a familiarizarse con la situación.

¿De dónde viene la inseguridad durante la visita al pediatra?

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Para los niños, enfrentarse a una situación nueva implica un desafío emocional, a lo que se ha de sumar que, cuando están enfermos, requieren especial atención. En estas ocasiones, el niño busca la protección de sus allegados y reacciona naturalmente con más susceptibilidad. Cuanto más pequeño sea, más desconocida le resultará la situación y tanto mayores serán sus reservas ante los médicos y su respeto por el instrumental. Asimismo, la perspectiva de una inyección o una extracción de sangre, aunque «solo» sea un «pequeño pinchacito», no siempre hace fácil la visita al pediatra e incluso a veces pone nerviosos a los mismos padres.

¿Qué hacer para que la visita al médico no sea un drama?

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Cuanto más familiarizado esté un niño con una nueva situación, menor será su inseguridad y, por tanto, más receptivo se mostrará durante la exploración. La mejor forma de conseguir esto es a través del juego. Con las distintas situaciones de juego, su hijo podrá conocer todo lo que hay por descubrir en la consulta del médico, así como los instrumentos con los que se explora a los pacientes.

Los libros sobre «pediatras» muestran a los más pequeños qué ocurre durante la exploración y qué se ha de esperar en la consulta. Con un juego de rol, usted podrá asumir el papel del doctor o de la doctora y enseñar a su hijo en un entorno familiar lo sencillo e incluso emocionante que puede resultar la exploración. Una venda con un pañuelo o una tirita infantil en el brazo como muestra de lo bien que ha ido la visita, hace que los niños se sientan orgullosos y les confiere confianza para la siguiente cita con el médico. Además, con su propio maletín, los niños también podrán convertirse en médicos y familiarizarse con el estetoscopio y el otoscopio, practicando con sus muñecos de peluche, sus muñecos de trapo o con los Little Friends cómo se ausculta el corazón, cómo se exploran los oídos o cómo se mide la fiebre.

Asimismo, con los juegos de pediatras (HABA 304648), los niños podrán echar un vistazo al trabajo diario en una consulta médica y habituarse a los instrumentos que se utilizan y a las exploraciones que se realizan, las cuales experimentarán ellos mismos en la siguiente visita.

Y, ¿cómo puede prepararse usted como padre?

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Los niños actúan por intuición; es decir, si usted presta su confianza al médico y el chico o la chica lo percibe, y si afronta la situación relajadamente, esto lo tranquilizará. A los padres, también les resulta útil prepararse previamente para asistir a la siguiente cita con más serenidad. Un día antes, prepare lo que necesita para ir a la consulta y lo que podría tranquilizarle en un momento de agitación. Esto le brindará sosiego y le dará la seguridad de haber pensado en todo.

Tener a mano en el bolso la tarjeta sanitaria, el cuaderno de revisiones pediátricas y el carné de vacunación le ahorrará tiempo a su llegada. En caso de aburrimiento o agitación, el libro favorito del niño, un juguete o un muñeco de peluche traído de casa le proporcionará un trocito de entorno familiar y brindará sosiego. Asimismo, con el fin de estar preparado para lo que pueda ocurrir durante la exploración, le recomendamos que tenga a mano pañales de repuesto y una muda fácil de poner. Lleve una mantita o una gasa y mantenga a su alcance el chupete preferido del niño.

Lista de control:

Para el médico:

  • Tarjeta sanitaria
  • Cuaderno de revisiones
  • Carné de vacunación

Para la espera:

  • Libro favorito
  • Juguete favorito
  • Mantita o muñeco de peluche

Para la exploración:

  • Ropa fácil de poner y quitar
  • Mantita para colocar debajo o arropar al niño
  • Pañales de repuesto
  • Chupete para consolarlo en caso necesario

> la lista de control de HABA (pdf)

4 consejos para la visita al pediatra

Hable sobre ello
Cuanto mejor entienda su hijo lo que le espera en la consulta del pediatra, menor será su inseguridad.

Familiarícelo jugando

La forma en la que los niños asimilan mejor los sentimientos y las experiencias es a través del juego. Para ello, usted podrá asumir el papel de doctor o doctora y practicar para la próxima visita con divertidos juegos de médicos en un entorno distendido.

Lleve a su hijo a sus citas con el médico
Si su hijo le acompaña en una visita rutinaria al médico de familia o al dentista, podrá ver cómo es una consulta para mayores y darse cuenta de lo relajado e incluso agradable que puede llegar a ser ir al médico.

Preste atención a su propio comportamiento
Para los padres, la visita al pediatra puede constituir también un desafío. Tome las precauciones necesarias, vaya a la cita con la máxima relajación posible y mantenga sus expectativas a raya. De este modo, transmitirá su tranquilidad a su hijo.