Percepción visual: cómo descubren el mundo los bebés

t_1250_350_visuelle_wahrnehmung.jpg

Los niños pueden ver desde que nacen; sin embargo, el sentido de la vista es uno de los que se forman y desarrollan lentamente y con el tiempo. Durante las primeras semanas, el recién nacido ve con imprecisión y poca nitidez. Reconoce los rostros y percibe los contrastes pero, hasta transcurrido el primer mes, no será capaz de seguir con los ojos un objeto. Este proceso requiere coordinación y una gran fuerza en la musculatura del ojo.

haba-spielzeug-icon-auge.png

Percepción visual


¿Ven colores los bebés?

t-396-visuelle_wahrnehmung.jpg
Los bebés perciben los colores únicamente a partir del segundo o tercer mes. En un principio, son capaces de diferenciar matices y, posteriormente, desarrollan un interés por los colores brillantes primarios y el contraste. A partir del cuarto mes, comienzan a reconocer los pequeños objetos y a mejorar su percepción de la profundidad. Solo a partir del octavo mes aproximadamente, los bebés contarán con una percepción visual lo suficientemente desarrollada como para ver el entorno como un adulto. No obstante, aún tardarán meses o años en alcanzar una agudeza visual total y en desarrollar completamente su visión estereoscópica o su visión de contraste.

Estimular el desarrollo de la capacidad visual de los bebés

Ya durante el primer año de vida, los padres pueden ayudar a sus hijos a desarrollar su habilidad visual, pues la percepción visual constituye un requisito básico para alcanzar otros muchos hitos en la vida. Entre ellos se encuentra, por ejemplo, sonreír conscientemente por primera vez o agarrar objetos determinados. La visión estereoscópica depende, sobre todo, de la estimulación de la coordinación óculo-manual. Por eso, los sonajeros resultan ideales para que los bebés empiecen pronto a explorar, así como para incentivar su percepción visual. Con el creciente perfeccionamiento de la capacidad visual, los niños pequeños comienzan a percibir objetos en el espacio, a diferenciarlos y a señalarlos. Cuando ven algo especialmente emocionante fuera de su alcance, se ven alentados a desplazarse deslizándose o gateando para inspeccionar detenidamente el objeto. Asimismo, los expertos aconsejan exponer a los niños a la luz del día, ya que de esta forma se fomenta la interconexión de las neuronas en el nervio óptico.

Estimular la percepción visual de un bebé

Estimular la percepción visual con centros de actividades

Los estímulos visuales pueden brindarse de muy diversas formas. Un estímulo visual puede ser un colorido móvil en el cambiador o en la cuna, o un centro de actividades con diferentes elementos para descubrir, tocar y con los que jugar. Asimismo, un cojín de juegos invita a ser inspeccionado y sus diferentes efectos entrenan la coordinación óculo-manual.

Estimular la percepción visual con libros infantiles

Los dibujos de colores no tienen que relegarse únicamente a las páginas de los libros tradicionales. Los libros de tela para cochecitos, los libros para el baño y los libros de madera invitan también a los más pequeños a la observación.