Verano, sol y playa – hacer del verano con los niños toda una experiencia

t-1250-sommer-sonne-strand-kind.jpg

Muchos son los que apenas pueden esperar a que el sol vuelva a brillar en el cielo y suban las temperaturas, y es que el verano no es solo sinónimo de ropa veraniega, sino que también es tiempo de escapadas a la playa, la piscina o el lago. El agua atrae refrescante y la arena espera a ser convertida en bonitos castillos. Las experiencias en familia son importantes para fortalecer lazos, ya que permiten desconectar de la rutina que a menudo resulta estresante y ofrecen a todos la oportunidad de relajarse y recuperar fuerzas. Así que, ¡en camino! Y para que el buen humor se mantenga desde el principio, le ofrecemos algunos consejos para facilitar por adelantado la preparación del equipaje.

Sol y playa, simplemente perfecto

El susurro de las olas, el sonido de las gaviotas, el aire salino y la arena fina: todo un mundo por descubrir para los niños. Por ello, no es de extrañar que no puedan esperar a aparcar el coche, descargar el equipaje y encontrar el lugar perfecto para la sombrilla o la tienda de playa. Eso sí, antes de hacerse camino con los flotadores y manguitos hasta la refrescante orilla o ponerse manos a la obra con el primer castillo de arena, hay que acordarse del protector solar.

La arena tiene un mágico poder de atracción con los niños, sobre todo en la playa donde la arena se pierde en el horizonte y constituye una condición ideal para construir castillos de arena. Por ello, a buscar rápido el cubo, la pala y el resto de juguetes para empezar desde ya. Por un lado se cava arena que se amontona en otro lugar y se prensa. En la construcción de castillos de arena no solo se precisa la habilidad del constructor, sino que también se pone a prueba su paciencia, pues no todo sale a la primera. Una vez que los muros están en pie, solo falta la ornamentación con conchas y piedras, a continuación el foso y el castillo estará listo.